¡Feliz cumpleaños al viejo y querido casette!

Compañero de la infancia y adolescencia, hoy cumple cincuenta años y tiene su Día Mundial: el casette. Aunque seguramente los más jóvenes no sepan de qué estamos hablando y hasta se rían de nosotros, este objeto nos acompañó por varias décadas y hoy lo recordamos en DiarioVeloz.


Hay generaciones privilegiadas, como la de quien escribe, que vieron pasar varias tecnologías, nacimos por el casette, usamos discos compactos, y hoy usamos pen drives e Internet. Pero, sin dudas, de todas las tecnologías que vimos pasar, una de las más divertidas y que quedará siempre en nuestra memoria, es el casette.

Rebobinado con birome: si tenías walkman, rebobinar o adelantar era casi imposible, la pila se consumía en pocos minutos y no había que escuchar. Pero nada que una birome no pudiera solucionar. El viejo truco de poner la lapicera en el agujerito del casette y girarlo... girarlo... girarlo... hasta llegar a la canción deseada. Eso sí que era esfuerzo, ahora, es apretar un botón y chau magia.

Lado A - lado B: la mayoría de las veces, los casettes traían 10 o 12 canciones, divididas en dos bloques. Escuchabas la mitad del lado A y dabas vuelta para escuchar el lado B. Muy poco relajado, a diferencia de ahora, que los temas se encadenan, antes había que levantarse especialmente para cambiar de lado.
Lo bueno, que cuando terminabas de escuchar el lado B, el lado A quedaba rebobinado y a punto para empezar de nuevo.

Saltear las canciones: hoy uno elige qué canción escuchar, en la época del casette se podía pero saltear una canción sin pasarse era bastante difícil. Algunos más experimentados tenían calculados los tiempos y  podían pasar a otro tema sin problemas. Otros, en lugar de ir y venir en la cinta, preferían escuchar la canción y ahorrar esfuerzos.

Tus propios compilados: ¿quién no grabó las canciones de la radio en los casettes vírgenes y armó su propio disco selecto y personalizado?
Un clásico de la generación. Así como ahora la gente baja música y escucha una canción de cada cd, en lugar de comprar discos enteros, en los '90, se grababa de la radio al casette. Claro que para eso había que contar con cierta tecnología, muchos reproductores no tenían grabadora, pero quien la tenía, era "groso".
Lo malo de este método eran los pisadores de las radios. Nunca se podía escuchar el final de los temas, que quedaban interrumpidos con la voz del locutor anunciando a la emisora.

El viejo truco de la cinta: los casettes tenían dos agujeritos en las partes superiores que, si estaban destapados, impedían que se grabe encima. Pero... hecha la ley, hecha la trampa. Un pedazo de cinta adhesiva servía perfectamente para tapar dichos agujeros y reutilizar cuantas veces uno quisiera. Una generación muy ahorrativa.

Enredados: cuando tu mamá te pedía que ordenaras los casettes, no estaba equivocada. Más de una vez, a alguno se le habrán enredado las cintas de los casettes y sabe de lo que hablamos.
Una cinta pegada con otra, con un nudo, con otro enredo y más nudos.... Arreglar eso sin pasar por las tijeras era una misión imposible, pero con paciencia se solucionaba.


Estas son algunas de las cosas que recordamos de los viejos y queridos casettes, con los cuales pasamos horas escuchando música, bailando, jugando a tener nuestro programa de radio y hasta haciendo alguna que otra nota.

Hoy parece un elemento de museo, es difícil conseguirlos, pero tampoco pasó tanto tiempo desde su extinción. La tecnología avanza a pasos agigantados, pero los recuerdos de aquellos objetos que nos acompañaron y nos vieron crecer, continúan firmes.

Comentarios

Entradas populares

Red Amigos del ndo Virtual